sábado, 21 de febrero de 2015

La tarde expira





La tarde expira en el parque,
y el paisaje que circunda
este extraño atardecer
tiene ecos de otro mundo.

El fuego del sol que muere
enrojece el arbolado,
que se extiende ilimitado,
modificando el paisaje
que al parecer existía.

Pero sólo "al parecer",
pues suena una melodía
que transforma las nociones
de lo que cierto creía.

Y así en esta confusión,
la tarde expira serena,
mudando los horizontes,
llevándose la certeza
de lo que otrora sentía,
y abriendo paso a la noche
preñada de un nuevo día.


martes, 17 de febrero de 2015

palabras



En silencio,
cerca de las 7 en un café,
la página e blanco se va llenando de sensaciones
y de pensamientos,
de sueños también y de lo que los sueños ven,
y de una estrella fugaz y de una vida infeliz.

Todo fluye en las palabras,
palabras y más palabras.

Palabras que matan y que resucitan,
que ya son lejanas o están por llegar,
que salen del alma herida,
que claman misericordia o exigen la guillotina.

¡Palabras del oprimido que clama contra el poder!

Palabras que son lamentos si tu no estás,
palabras que se reflejan en tu mirar.

Palabras que van y vienen,
palabras que están vacías o llenas de soledad...

Palabras y más palabras,
palabras bajo la lluvia,
palabras que se deslizan,
palabras como la luz al nacer el sol.

Sigo en silencio ante la mesa del café,
tras el cristal amanece
y las palabras, mudas,
continúan sobre el papel,
tal vez buscando un poema...


estela



En esa aurora
que pueda ofrecer la vida,
quisiera que todo fuese
como cuando niño...
cuando descubría
algo nuevo a cada paso,

y que los recuerdos sean apenas
de ayer o anteayer,
y de cosas que no dejan huellas trascendentes
o eternas,
y que la eternidad sea apenas
la estela del momento que pasa.


jueves, 12 de febrero de 2015

amanecer de verano



Recordar es muy humano,
sobre todo evocando un pasado feliz,
y si además tal evocación va acompañada
de alguna canción de la época,
alguna fragancia,
alguna fotografía...

Pero evocar...
ya he evocado bastante,
ahora es tiempo de reinventar
o de inventar sin más.

Me voy a inventar la realidad
de un amanecer
de verano:

Despunta el día y estamos juntos.
Miro tus ojos fijos en mí,
rotas las cadenas del espacio y del tiempo,
y siento la fragancia de tus largos cabellos,
y tus pechos que florecen bajo la blusa:
tan jóvenes:
tan jóvenes como tus hombros desnudos
y tus brazos.

Miro tu falda y tus piernas y tus formas.
Eres el misterio que me atrae,
me perturba y me hechiza.

Suave caricia siente mi mano incrédula
al sentir la tuya:
tan nueva como tú y yo.

Miro tus ojos fijos en mí.
Los sentidos se nublan,
la mano del viento une nuestras bocas
en el primer beso;
mientras,
cantan las aves,
murmuran las fuentes y los rayos del sol penetran la fronda.
Siento el sabor de tu boca y cierro los ojos.
No sé decir si estoy soñando...


jueves, 5 de febrero de 2015

mar del tiempo



Rasga la bruma del mar del tiempo un guitara:

del mar que separa el sueño vivido
de la vida soñada,

del mar que separa esos opuestos
continentes.

Mar que se pierde y se abisma
en la curvatura de éste y de otros mundos,

que pule las aristas de las rocas
y hermana las playas del dolor y la dicha,
de la vida y la muerte.


domingo, 1 de febrero de 2015

Crepúsculo



¿Qué queda cuando naufraga la esencia
de aquéllos sueños felices que alumbraron,
otrora,
el claro día de la vida?

¿Qué bruma de ceniza es ésta que oculta tras ella
la esperanza?

¿Qué ocaso es éste que ensombrece el alma
de añoranza
y va dejándola sin luz?

Y qué será de mí si palidece la luna
y no vislumbro otra cosa
que las estrellas en fuga...