jueves, 31 de diciembre de 2015

De paseo con el abuelo




Fuimos de paseo los tres:
mi abuelito,
mi amiguita que decía ser mi novia
y yo.

Llegamos a la pequeña estación
que estaba cerca de casa,
para ver los trenes.

De vez en cuando sonaba una campana,
indicaba que algún tren iba a pasar.

Las barreras se cerraban,
quedaba cortado el tráfico.

Comenzaba la ansiada espera:
¿qué tren pasará…?, ¿cómo será…?

Primero fue una locomotora,
lenta y jadeante,
arrastrando una serie interminable
de vagones de mercancías.

Luego, por la otra vía,
un tren de pasajeros rápido y esbelto,
metálico y bruñido.

Iba pasando la tarde...;
cuando no circulaban trenes
se abrían las barreras
y volvían a pasar los coches,
los tranvías…

Ya fuese porque hacía calor
o por el largo paseo,
tanto mi amiguita como yo
teníamos una sed enorme.

El abuelito nos llevó a un bar,
a ver si nos daban un vaso de agua.

No sólo nos dieron uno
sino todos los que pedimos.

Supongo que el camarero pensó:

“Cómo no darles toda al agua que pidan
a estos nenes tan guapos,
acompañados de este abuelo
tan simpático”.


Tienda de ultramarinos




La tienda de ultramarinos olía tan bien
que su fragancia atraviesa el tiempo.
Sólo el nombre, “ultramarinos”, ya evoca delicias
y misterios de ultramar.

Tabletas de chocolate a la taza, con almendras,
con leche, con avellanas…

A la entrada,
un girasol inmenso de sardinas plateadas:
caja redonda y abierta como una flor,
llena de sardinas arenques
tan bien colocadas
que parecían un sol de escamas.

Quesos de bola 
como soles del Ocaso
que podías sustentar entre las manos,
abrirlos y comer su carne clara.

Jamones colgando,
ristras de chorizo y de morcilla,
carne salada de bacalao…

Y más y más... y más cosas…

A mi abuelo le gustaban las tiendas de ultramarinos.
Tuvo una hasta que se jubiló.

Cuando me llevaba de paseo,
no podía resistir la tentación
de meterse en alguna de ellas;
charlaba con el dueño o con algún empleado,
evocando viejos tiempos.

Allí las geografías se funden:
galletas danesas, especies de Oriente,
quesos manchegos, cafés de ultramar,
bacalao de Noruega…

Al aproximarse las Navidades:
turrones, polvorones, mantecados,
alfajores, mazapán, y tantas, tantas cosas…

Botellas de coñac, de sidra, de anís y moscatel…

¡Cómo me acuerdo de mi abuelito!
¡Cuánto añoraba su tienda de ultramarinos!

Seguro que el la República Celeste tiene una,
en la que todos puede entrar
para obsequiarse con fragancias y sabores eternos.



martes, 29 de diciembre de 2015

Saudade





A veces me llega un viento
fecundado de añoranza,
como un fuerte sentimiento
de dicha y desesperanza.

El corazón se contrae
y su pulso languidece,
pues los recuerdos que trae
a toda el alma estremece.

Ese tesoro guardado
por el tiempo y la memoria,
es reflejo de un legado
de maldición y de gloria.

Gloria de haberlo vivido
y su aroma conservar,
maldición de estar perdido
y no poder regresar.


viernes, 25 de diciembre de 2015

Sueño




Despierta al final el sol,
que penetrando la bruma
nos presagia su esplendor
mientras oculta a la luna. 

Evoco así los momentos

en donde moró la dicha,
que son ahora firmamentos
poblados por la desdicha.

Aquel añil fue tan puro,

de brillo y de resplandor:
covirtióse en ocre oscuro
de gran espanto y dolor.

No sé bien cómo ha pasado:

esa extraña mutación
del albor inmaculado
a la negra maldición.

Puede que fueran los hados

o la suerte o el destino,
aquéllos que arrebataron
las luces de mi camino.

Así el sueño de la vida

yace al final tan truncado,
y abierta queda la herida
por haberlo así soñado.

Luce un incansable anhelo,
me convoca a porfiar
sabiendo bien que mi vuelo
no se puede remontar.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Duda




Pudo vivir mi madre, mas ella no vivió;
pudo durar mi casa, mas ella se perdió;
pudo ser otro el mundo, ser otras las estrellas…

Los rostros de la gente: cada uno me parece
la faz de un mundo a solas. Aflora imperturbable
el viento del destino, llevando vidas, sueños…

¿Qué ocurrirá cuando las lágrimas se agoten?,
¿la esperanza se pierda? ¿Acaso se obrará
el ansiado milagro de la resurrección...?


domingo, 6 de diciembre de 2015

Amor primitivo




Este amor tan misterioso
es pura revelación,
es un astro luminoso
mostrando la salvación.

Esta sutil fantasía
es la razón de existir,
es la más honda poesía,
la flor del alma al latir.

¡Tu imagen idolatrada
cual un rostro celestial,
por las nubes perfilada
con su buril de cristal!

Esta canción tan querida,
esta grandeza de amar:
¿se dieron en otra vida?,
¿naufragaron en la mar...?


Hoy me voy a emborrachar




Hoy me voy a emborrachar
porque la vida es vacío
sin un puerto al que arribar.

Un abismo ha separado
los floridos días de ayer
del desierto en que me hayo.

La vida de nada sirve,
como bien dijo el poeta,
y al cabo lo que subsiste,

puesto que es cosa fugaz,
es gozar antes de irse
del loco sueño de amar.


sábado, 28 de noviembre de 2015

Versos de añoranza


  
 
 
Quién desde un lugar ignoto

me embriagó con tal licor,

haciéndome así devoto

de la secta del dolor.



¿Fue la música de otrora

junto con versos de amor,

que al evocarlos ahora,

evoco su resplandor...?



¿Fueron los días felices

de la inocente niñez,

con sus sutiles matices

y su grata ingravidez…?



Tal vez fue el río de la vida,

que fluyera inmaculado,

dejando abierta la herida

de lo que el viento ha robado...
 
 
 
…………………………………

…………………………………


Son los versos que tú escribes,

que salen del corazón;

esos desgarros que exhibes,

que son muerte y salvación.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Cajas muy valioasas




Tengo dos cajas muy valiosas,
ambas son cajas de zapatos.

Mi colección de chapas
contiene la primera;
cuando la abro su aroma
place a mi alma:

¡¿Cuántos gratos elixires
fueron encerrados
por tan polícromos cierres?!

Pese a su gran valor
no es una colección estática,
expuesta en una vitrina;
puedo también usarlas
para jugar a las chapas.

Mi otro gran tesoro
es otra caja de zapatos.

Tiene agujeros en la tapa,
lar de mis gusanos de seda,
devoradores voraces
de hojas de morera,
cuya fragancia
hiere mi alma,
como si fuese la flecha
de una bendición.

 
 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Lluvia



 
 
 
Veo las nubes al pasar,

veo la lluvia derramada

sobre tan bendito altar

de la tierra inmaculada;



de esta tierra tan querida,

de este suelo que abre en flor,

del misterio de mi vida,

el secreto embriagador.



Esta fragancia que emana,

este lavado ramaje,

tornan mi alma lozana,

sin peso y sin equipaje.



¡Torna el juego y la ilusión!

¡Desvestida de rencores,

goza el alma de su don

y de sus grandes amores!


viernes, 20 de noviembre de 2015

Ausencia


 
 
 
 
Ni la magia de Oriente

ni el color de la flor

son la dicha excelente

del placer de tu amor.



Ni la noche estrellada

ni los rayos del sol

son materia forjada

en tu excelso crisol.



¿Para qué me interesa

del saber su efusión

si tu alma no besa

mi infeliz corazón,



sin la luz de tus ojos

que es la cosa más bella,

si camino entre abrojos

sin la luz de tu estrella?…




miércoles, 18 de noviembre de 2015

Búsqueda


 
 
 
 
Hace tiempo voy buscando

por los caminos del alma

la quiebra de mi quebranto,

de mi corazón la calma,



los versos de un mundo nuevo

que den sentido a mi ser,

aquello que tanto quiero,

aquella flor de mi ayer…



¿Dónde está el verso profundo?

¿Dónde está la voz divina

que a los vientos taciturnos

torne en agua cristalina?



¿Dónde quedó la mañana

de la vida sin pesares,

y aquel alma tan liviana,

en boca de los juglares?

 

Mundo cruel


 
 
 
 
 
Toda el alma desgarrada,

tanto y tan profundo horror,

la vida seca y la flor

de la esperanza truncada.



Tanta muerte provocada

por las ansias de poder,

por la sed de poseer,

por la fiebre alucinada.



Nada tienen que temer

los de las grandes fortunas.

Muerte, tormento y hambrunas

muchos han de padecer.



Son las leyes de este mundo

que unos pocos han dictado,

pues vivir de lo expoliado

es su sino nauseabundo.

Póntelo, pónselo





Ya que Cupido sin cesar dispara

de amor sus flechas sin saber a quién,

y a los que hirió tanto embriaga

sin reparar si hizo mal o bien...



Ya que tal flecha la pasión inflama

con una poderosa exaltación,

no hemos de tomar por cosa vana

llevar a todas partes un condón.


 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Viaje por el espacio-tiempo





En un lejano planeta

sé que mora mi legado:

el de la dicha incompleta,

el del camino truncado.



De nada sirve pensar

en imaginarias vidas,

si el tiempo con su pasar

las da todas por leídas.



Así que me hallo viajando

hacia ese mundo distante,

por ver si voy encontrando

mi tan perdido semblante:



aquél que al tiempo burlaba,

el que luz propia tenía,

el que libre navegaba

por un éter de alegría.



jueves, 5 de noviembre de 2015

Llora el río





Llora el río su inmensa pena,

una luciérnaga brilla,

y al abandono se entrega

la ilusión en esta orilla:



en esta orilla del tiempo,

bajo la noche estrellada,

en donde sopla este viento

de tanta cosa evocada.



Lleva el río una ilusión

bendecida por la luna,

cual una inefable voz

de la vida sin fortuna.



¡Cómo son tristes los versos;

los que arrastra la corriente,

junto a los pocos momentos

disfrutados ciegamente!…
 
 

sábado, 31 de octubre de 2015

Cerca del Sol




El Cielo está en la tierra,
cerca del Sol,
en la terraza vecinal,
cerca del Sol,
en el laberinto de las sábanas lavadas,
colgadas en filas paralelas,
entre las que corro y juego,
entre ese albor inmaculado
y esa fragancia que sin querer desvela
el alto misterio
de la felicidad.

viernes, 23 de octubre de 2015

Flores perfumadas

 
 
 
 
No es fácil tomar conciencia
de las flores de la dicha,
ni saber qué extraña ciencia
las vela con la desdicha.
 
No es fácil saber por qué
los perfumes de esas flores,
cuyo color olvidé,
resultan embriagadores.
 
No sé explicarme el porqué,
aun estando tan marchitas,
a sus dominios llegué
con palabras manuscritas...
 
El alma arribó a mi mano
reclamando lo que es suyo:
aquel perfume lejano
que aflora cual dulce arrullo.