miércoles, 31 de diciembre de 2014

Morir cantando



En días como éstos
se agolpan sin querer los recuerdos.

El ama de quienes se fueron
revive en la memoria.

El alma de un tiempo ido,
esquiva y huidiza
se muestra como una canción
que sin querer llega a mí

Y yo quisiera poder tomarla
para morir cantando.
 

martes, 23 de diciembre de 2014

el río y la mujer



el río de la vida
me lleva como una canción

quiera o no quiera me arrastra
suave o bruscamente

y es vital encontrarse
en el recodo de la orilla
con el seno fecundo de la mujer

ser complementario
con el que se desborda la pasión
y se sumerge la carne

ser complementario
con el que se comunica
el alma

el fuego sublime del Amor bendice
el encuentro con la locura
del desprendimiento

mientras el río prosigue su marcha
imperturbable


por la calle al sol



por la calle al sol
Maruja es quien viene

negros son sus ojos
pelo negro tiene

por la calle al sol
Maruja pasó

pasó la alegría
que jamás volvió

y en la calle estoy
de ningún lugar

por si alguna vez
volviera a pasar...


martes, 16 de diciembre de 2014

las cosas no son lo que parecen




Las cosas no son lo que parecen
ni la felicidad está donde se imagina.

Iba por la calle creyendo que era cierto
lo que creía cierto,
y muchas veces no es así

y muchas veces se paga caro
seguir una senda que parecía luminosa.

Pero qué le vamos a hacer,
el hilo de la vida prosigue

y no se resiste a la tentación de probar
del fruto prohibido.

Átropos decidirá cuando cortarlo.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Descanso




¿Qué misterios esconde el negro vacío
salpicado de estrellas y de mundos,

qué desconocida canción,
qué ritmo cósmico?

¿Será el alma tan inmortal
como para transitar

por semejantes parajes
por toda la eternidad?

¿Habrá incluso otros universos
que ni podemos imaginar?

O el descanso será apenas no existir
y no pensar.


martes, 9 de diciembre de 2014

Esta angustia



Esta angustia que cerca el corazón
viene de lejos...

De momentos en que la flor de la vida
despliega sus pétalos

y el Amor es un tránsito
a mundos desconocidos.

Esta angustia es la esperanza
de lo irrealizable.

Es triste y es amarga.

La trae y la lleva el viento
de una canción.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Las manos



Aunque las manos envejezcan
añoran aquellos años en que eran tersas.

Yo les diría que la vida las ha hecho más sabias,
pero no es cierto,
las ha hecho más amargas.

Por eso una de ellas escribe estas palabras.

Escribe y evoca, evoca y escribe...

Y lo que realmente desean,
la que escribe y la otra,
es acariciar el cuerpo de las estrellas
y sentir la brisa de un amanecer perdido
en el horizonte del tiempo.


sábado, 1 de noviembre de 2014

costa lejana


costa lejana:

la brisa perfumada del amanecer
despierta el deseo de divisar
en lontananza
la costa distante y lejana
de ese mundo ansiado.

costa lejana:

alegría de vivir
y tesoro del pasado.

costa lejana:

fragancia de flores raras
que mis sueños despertó.

costa lejana:

canción que viene prendida
en las gotas de rocío,
canción que las olas lleva
como un embrujo de amor,
canción que embriaga las almas
como un mágico licor.


mar descnocido


El mar es inmenso,
las aguas vienen en olas,
besando arenas,
vibrando bajo las nubes.

Como un sueño sin
dueño ni destino,
su rumor
evoca lo perdido.

Seguro que dentro,
en lo más profundo,
guarda instante preciados:
otras horas y minutos
y segundos...

...que aún no batieron
en el corazón;

que miran la tierna faz
del amor encarnado
en una madre.

Seguro que existen momentos,
bajo el mar,
que vibran en la calidez
del hogar familiar,
que arrebatan como
la pasión de un amor desesperado.

La voz
del alma canta
en alguna sima desconocida,
junto a su fragancia.


soplo


Puede que agonice la vida,
puede que agonice el amor,
puede que mueran los sueños...
mas nunca fenecerá el soplo que los forjó.

Misteriosa es la trayectoria
por la que transita el tiempo que huye,
pero hay momentos eternos,
guardados en arca mágica de nuestra memoria,
que nos hacen llorar al evocar.


la mujer



Alcanzas la perfección
al entonar tu canción.

Como todas te forjaste en el vientre
de tu madre.

Como todas fuiste niña
y creciste.

Como todas,
te entregaste al juego
inocente y primigenio
y también,
probablemente,
a los brazos de tu primer amado.

Pero el entregar tu voz
a todo el mundo,
subida al escenario,
te hace entrar en el tiempo sin nombre
que hechiza el corazón
y la memoria.



sábado, 19 de abril de 2014

los delfines también tienen su hora de comer



Ahora,
quienes emigran a América,
lo hacen en avión;
pero cuando era niño
fui en trasatlántico.

La despedida fue triste.
Seres queridos se separaron
con lágrimas desconsoladas.

El mar es inmenso
y se curva en el horizonte.

Después de comer no nos íbamos 
a echar la siesta;
mi abuelito me llevaba a popa,
para ver sobre el lienzo ondulado
del océano
saltar ansiosos a los delfines.

No era para menos
pues esperaban su festín: 

todo lo que había sobrado
en los dos turnos de comedor:

un pedazo de tarta,
las albóndigas que algún niño desganado
no quiso comer,
y quién sabe si algún besugo al horno
apenas comenzado...


tabletas de turrón




¡Ya está bien de ideas preconcebidas
y pensamientos obtusos!

No he sido yo mismo durante mucho tiempo.
Me he dado cuenta de ello al recordar aquellas
lejanas navidades.

Entonces llegó papá a casa,
una mañana,
con su gran cartera de trabajo
repleta de tabletas de turrón:

todas las variedades, todas las texturas,
todas las marcas y colores.

¡La vida ha de tornar a ser una sorpresa!

¡Aquella gran cartera de papá
repleta de sorpresas y sabores...!

domingo, 30 de marzo de 2014

no me dejan descansar




El tiempo pasa como el polvo
que escurre entre los dedos.

Vivir cansa y evocar aún más.

Los sueños ya dieron de sí
todo lo que tenían que dar.

Ahora que felizmente desilusionado
me llega un soplo de paz

resulta que el barullo que arman
los niños del piso de abajo
no me deja descansar.



jueves, 20 de febrero de 2014

cristal del sueño




En el cristal del sueño
se refleja una vida
imprevista
e impensada.

Todo es posible
y el amor es un susurro
de ilusión
que el despertar arrebata;

mas queda vivo en el mar
el recuerdo:
en el reflejo
de una estrella fugaz;

como un mensaje
a descifrar
de un dios ignoto.




lunas y estrellas





en un rincón de un imaginado
lugar
mora la alegría
cuando el sol se va

y la noche acoge
bajo las estrellas
el legado de los sueños

a cobijo del resplandor
sofocante de la ausencia

mientras una tras otra van pasando
las lunas



domingo, 9 de febrero de 2014

aire nuevo





Llega en olas, como el mar,
esta blanda nostalgia
que araña el alma
y adormece;

y una leyenda,
con más de fantasía que
de verdadera historia,
toma posesión
de la vigilia.
 

Al amanecer,
la claridad
que va mezclándose con las tinieblas
nada dice,
pero insinúa
que el camino aguarda

y que el aire,
siempre nuevo,
quiere acariciarme el rostro


salimos del instituto





salimos del instituto
y fuimos los tres en mi bicicleta

menos mal que era cuesta abajo

en el vertedero
del descampado
rompimos botellas vacías
e hicimos una hoguera

se hizo de noche
y acudió mucha gente porque
decían que desde hacía unos días
aparecía en el cielo
un platillo volante

después del avistamiento
emprendí el camino a casa
mientras tatareaba una canción
de amor que me gustaba mucho

nada temía

la vida brotaba cual flor silvestre
y el aire besaba mi rostro
dulcemente



miércoles, 29 de enero de 2014

canto de otoño




cerré la puerta una mañana
bajé los escalones
los cuatro pisos
y salí a la calle

era otoño

un otoño lleno de encantadora fragancia
y mágica melodía

las hojas caídas
no presagiaban
entonces
la caída de los sueños



jueves, 23 de enero de 2014

ante el retrato de mi madre




No hay estrellas en todos los firmamentos
como los dientes de tu boca:


blancos entre la sonrisa de tus labios,


ni brillo tan profundo
como el mirar de tus benditos ojos
ni ondas tan altivas
como las de tus sagrados cabellos.
 

Y esas blancas manos,
hechas para mi sustento y alegría,
que aguardan por toda la eternidad.


el tiempo pasa





tiempo de pena y gozo,
sonrisa y rencor,
suerte y desgracia.

y mientras soñaba,
y mientras vivía,
el tiempo...
el tiempo que pasa.

no hay nada que hacer,
el tiempo es un río,
es un espejo que hiere,
es una imagen que ha muerto
de ese yo que moró en mí.

aunque llore o aunque ría
ya tú ves como el agua que corría
nunca volverá a correr.

aunque la paz me consuele,
aunque me ofrezcas cariño,
es imposible volver,
nada será como ayer.


Juan Martín
 

lunes, 13 de enero de 2014

sobre la eternidad




¡Un sueño cincelado
en el mármol de la eternidad!

¿Por qué buscar tan alto destino?

Mejor será acomodarse
al ritmo del amor de carne y hueso.

Ése que surge del roce real,
de las manos que se juntan,
de los ojos que se miran,
de la caricia que aflora,
del deseo que galopa,
del corazón que late acelerado.

¿Quién sabe si la eternidad
no sea un engaño más?



Juan Martín

lunes, 6 de enero de 2014

espacios cerrados



Nunca me olvidaré de aquella niña que pobló una parte de mi infancia,
se llamaba Aparecida.
Cierto día apareció llorando
porque su padre había bebido más de la cuenta.
Y las había maltratado -a ella y a su madre-,
y había roto sus lápices de colores.

¡Oh Dios!,
¿por qué llenas los espacios cerrados del alma con alcohol y palizas?

Y ella, aún con los ojos húmedos de lágrimas,
sacaba punta a los lápices rotos,
y llenaba de colores los espacios cerrados de las letras.

Después de tantos años...,
cuando recuerdo su cuaderno escolar,
con aquellas letras coloreadas -redondas y perfectas-,
que desafiaban al miedo y a las lágrimas,
quisiera yo también saber colorear los espacios cerrados de mi alma:
con aquel verde de trigales sangrando amapolas,
con aquel púrpura encantado de mágicos ponientes,
con aquel sublime añil de una tarde de la infancia,
que, más que añil,
es un grito de esperanza.



Juan Martín

jueves, 2 de enero de 2014

tu nombre




La sal del destierro
viaja en las lágrimas
que surcan el rostro
vencido.

Los cielos, las calles,
los árboles y las nubes;
y el sol del ocaso esperan
tu nombre.
El nombre perdido
entre piedras grises de añoranza.
Tu nombre que flota
en un espacio
sin dimensión tangible.
Aquél que entre las luces
del atardecer
fustiga el alma
que vaga desnuda de esperanza.



Juan Martín